Mi pasatiempo es usar aplicaciones de citas y jugar con los hombres que conozco.
Me encanta que me persigan como perros callejeros.
Para mí, el sexo es solo una forma de matar el tiempo, y de todas formas no me enamoraré de los hombres con los que juego.
Esta vez, conocí a Naoya y pensé que, como siempre, me saldría con la mía.
Sin embargo, por más que lo tenté, no me tocó.
«¿Por qué no…? ¿Desde hace tanto tiempo…?
Quiero… contigo, Naoya…»
Se suponía que yo era la dominante. Se suponía.
No quise decir todo eso…
«¿Quieres…? ¿Hacer qué conmigo?»
Con solo recibir la fría mirada de Naoya, lo entendí todo.
Ah, este hombre, era igual que yo.
Siempre, siempre ha estado jugando conmigo.
En cuanto le rogué a Naoya que lo hiciéramos, algo que hice por primera vez en mi vida, su rostro se transformó en el de una bestia y me deseó con lujuria…
Naoya no dará el primer paso
Bookmark
Followed by 45 people


