Han pasado dos semanas desde que rompí con Ken’ichirō…
Pero tomar distancia de él no fue nada fácil.
—¿Has pensado en lo que te dije…?
Que, aunque solo sea como amigos con derecho a roce… quiero seguir a tu lado.
Si los dos solo buscamos sexo… mejor hacerlo con alguien que ya conocemos bien, ¿no?
Y entre orgasmos interminables que no cesarán hasta que volvamos a estar juntos… poco a poco, empiezo a perder la razón…



